18 de octubre de 2012
En la dirección de ecología en Macuspana, Tabasco, los
trabajadores tienen un becerro disecado
de dos cabezas como amuleto de la buena suerte.
Venezuela tiene una fuga de agua que los habitantes usan
como tobogán. La vegetación, como consecuencia,
está creciendo de más y está cubriendo los cables de electricidad. Ha
pasado el tiempo y el problema sigue desatendido.
España no está de acuerdo con la forma de protesta por parte
de Greenpeace, ya que ponen en peligro sus vidas y también de los pesqueros al
hacer daño a las hélices de los barcos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario