Eva mitocondrial y Adán cromosoma Y
Podemos rastreas a la madre de todos. Primero , hay que tomar
a toda la gente en el mundo y ver las similitudes en el DNA de la mitocondria,
hasta llegar a la primera madre. Si vemos a personas de diferentes partes del
mundo podemos empezar a reconstruir esto. Las personas que tienes ancestros que
vienen de Asia, en promedio, tienden a tener ADN mitocondriales que son más
parecidos entre sí. La más grande diversidad de ADN mitocondrial se encuentra
en África. Hay menos en Europa y en Asia. Se vuelve claro que el origen del
hombre está en África. El hombre parte de aquí, habita Europa, Asia, cruza en
estrecho de Bering hacia América del Sur. Y así se puede empezar a trazar las
migajas genéticas y reconstruirlas. Mirando estas diferencias mitocondriales,
se puede hacer. Así llegamos a una secuencia mitocondrial que estuvo presente
hace 15,000 a 200,000 años. Esa única
mujer vivía en una completa población. Existían muchas otras mujeres en ese tiempo.
Pero ellas, cuando rastreas sus descendientes, no dejaron ninguna mitocondria.
Sus líneas murieron.
¿Así que cómo le
llamamos a esta mujer? La decisión es obvia, es Eva. Pero cuando la gente
piensa en la Eva mitocondrial, piensan en que sólo existió una mujer en el
planeta. Esto no es cierto. Existía una población, y cada una estaba teniendo
hijos. Pero en el punto de vista estocástico, los diferentes linajes se fueron
muriendo. ¿Y no es difícil imaginar cómo sucede esto, verdad? Hoy en día
tenemos aproximadamente 7 billones de mitocondrias. Pero conforme vamos retrocediendo
en el tiempo, cada vez son menos y menos. Existían muchos niños de la misma madre,
eso quiere decir un sólo tipo de mitocondria. Y así continúa rastreándose hacia
atrás. No estamos obteniendo mitocondrias conforme retrocedemos en el tiempo,
sino vamos descartándolas. Hasta que llegamos sólo a dos. Y, eventualmente,
estos se relacionan con un ancestro común. Y ahí está nuestra Eva, aún cuando
quizás vivió en una populación y había cientos de mujeres que vivían con ella.
Ella fue la que se sacó la lotería. Esto es lo que pasa con las mitocondrias.
¿Qué hay de los cromosomas Y? El cromosoma Y es también
transmitido, pero sólo entre hombres. Y también lo podemos rastrear de la misma
manera. Resulta que existió en cierto punto, un hombre al que todo converge. El
vivió junto con otras personas. Es referido como el Adán cromosoma Y.
Probablemente él y la Eva mitocondrial nunca se conocieron. Porque
probablemente vivieron en diferentes lugar y tiempos. Eso es lo que tienen que
sacarse de la cabeza; Adán y Eva los hacen pensar que estamos mapeando el
Jardín del Edén. No lo estamos haciendo. Estamos mapeando a lo que se le llama
coalescencia, cuando giramos el reloj al contrario.
Y para la hemoglobina, existió un Harry Hemoglobina. Y así
sucesivamente. Para cada parte del genoma humano, se puede rastrear a lo largo
del tiempo, y termina en cierta persona. Converge en algún lugar.
Todo esto lo podemos reconstruir gracias la teoría Out Of África. Existe una cantidad
tremenda que sostiene esta teoría. No sólo por la mitocondria, sino por el ADN
nuclear y muchas otras cosas más, que demuestran que en África es donde más diversidad existe.
Traducción de la clase impartida por el Dr. Eric Lander, en
el MIT.





